miércoles, 5 de febrero de 2014

Tratamiento periodontal, exceso de peso y tabaquismo



Nuevos estudios sobre el exceso de peso y el tabaquismo demostraron que pueden afectar el éxito del tratamiento de la enfermedad de las encías, según investigadores del Eastman Dental Institute de Londres donde se llevó a cabo el descubrimiento. En el estudio se incluyó a 260 adultos que padecían una condición grave de enfermedad periodontal, habiendo sido sometidos previamente a exámenes dentales antes de comenzar con el estudio, exámenes que se repitieron pasados 2 meses de tratamiento para su evaluación.


El tratamiento aplicado incluyó un raspado y alisado radicular o sea una limpieza profunda de los dientes que se lleva a cabo para eliminar la placa y el sarro superficial sobre la pieza dental y también por debajo de la línea de las encías.

Después de dos meses de tratamiento, se observó que las personas con sobrepeso u obesas presentaban en sumayoría la existencia de algunos síntomas relacionado a la enfermedad de las encías, por ejemplo sus bolsillos periodontales tenían más espacios entre los dientes y las encías, así como también presentaban una mayor profundidad, comparadas con las personas de peso normal.


Los investigadores también evaluaron en estos pacientes otros factores, tales como; efectos del tabaquismo sobre el tratamiento periodontal aplicado, demostrándose que los fumadores también mostraron los mismos efectos negativos, perjudicando por lo tanto el éxito del tratamiento. Si bien varios estudios habían presentado una sospecha sobre la relación entre la obesidad y el éxito del tratamiento periodontal, este nuevo estudio permitió descubrir que tanto el tabaquismo como el exceso de peso corporal generan efectos 
nocivos sobre el tratamiento de la enfermedad de las encías. Los resultados fueron publicados en la revista “Journal of Dental Research”.



  Dr. Claudio A. Sorrentino
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martes, 3 de diciembre de 2013

El uso de flúor en la infancia




El flúor es un elemento eficaz y seguro que ha demostrado reducir la prevalencia de las caries y desmineralizaciones del esmalte, tanto en niños como en adultos. Conseguir una limpieza más completa de los dientes con la aplicación de flúor ayuda a prevenir el desgaste del esmalte dental, proporcionando una mayor protección a cada una de las piezas. El flúor en la infancia se debe usar de forma equilibrada y moderada ara evitar afectar el esmalte o desencadenar fluorosis.

Cómo dar flúor a mi hijo?
El seguimiento del niño para administrar la cantidad de flúor necesaria y equilibrada es de vital importancia para prevenir la caries dental. Suministrarle una cantidad u otra y en una frecuencia determinada depende del riesgo de caries de cada persona. Además del uso de selladores de fisuras que recomiendan los dentistas también existen diferentes técnicas y productos que contienen dicho mineral: alimentos como las espinacas y el arroz lo contienen en pequeñas cantidades, así como la mayoría de dentífricos y el agua potable de muchas ciudades. Su uso desde el nacimiento puede reducir la aparición de caries hasta un 65%.

En el contexto del hogar, la principal fuente de flúor es la pasta dentífrica. También lo podemos encontrar en forma de geles y barnices, en líquidos para enjuagues bucales y en gotas o pastillas para ingerir. La mayoría de estos productos, exceptuando la pasta dentífrica, deben estar explícitamente recomendados por un odontólogo cualificado que se encargue del seguimiento del niño. Los profesionales en el campo aconsejan aplicar la sustancia en el consultorio hasta que el niño cumpla 1 o 2 años de edad y, desde el momento, hacerlo cada 4 o 6 meses. De esta temprana edad hasta que su hijo tenga 6 años, es recomendable usar una pasta dental infantil, que contiene menos flúor y previene las manchas amarillentas en los dientes, es decir, la fluorosis. Con una cantidad pequeña de dentífrico sobre el cepillo ya es suficiente. A partir de los 6, el niño ya puede utilizar pasta dental para adultos con una cantidad de entre 1 y 2 cm sobre el cepillo.

El cepillado con flúor debe realizarse durante unos 2 minutos aproximadamente. Se aconseja no tomar agua ni comer ningún alimento durante los 30 minutos o una hora siguientes a su aplicación, para asegurar una acción lo más efectiva posible. Este procedimiento también es aplicable a los enjuagues, pero en un espacio temporal de entre 2 y 4 minutos. La ingestión es uno de los riesgos a los que pueden derivar los enjuagues con flúor. Para evitar el peligro, no deben ser usados en la infancia antes de los 6 años de edad. Pueden usarse de forma semanal o diaria sin superar los 3mg por día. Sólo se recomienda el uso de enjuagues si el agua bebida de la zona dónde vive tiene menos de 0,3ppm de flúor. Así, el flúor como mineral nutritivo mejora la calidad del esmalte dental proporcionando fuerza a los dientes para luchar contra las caries.


  Dr. Claudio A. Sorrentino
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viernes, 29 de noviembre de 2013

Una limpieza dental regular podría disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas

Una investigación nueva sugiere que aquellas personas que visitan regularmente a los dentistas para que se les realice una limpieza dental podrían disminuir el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o una apoplejía.

Al seguir de cerca a más de 100 mil personas sin historial de problemas cardíacos o infartos cerebrales por un promedio de 7 años, investigadores de Taiwán hallaron que aquellas personas que controlaban la limpieza de su dentadura con un odontólogo al menos dos veces por año durante dos años tenían una probabilidad del 24 por ciento menos de riesgo de sufrir ataques cardíacos y una disminución del 13 por ciento del riesgo de padecer apoplejías comparadas con aquellas que nunca visitaban al dentista o lo hacían sólo una vez cada dos años.

Al parecer, la limpieza profesional de los dientes reduce el crecimiento de bacterias que causan inflamación y pueden derivar a ciertas enfermedades. Los resultados de la investigación no son sorprendentes ya que han existido muchos estudios que demuestran una asociación entre la inflamación y enfermedades cardíacas. Con la limpieza dental, se cree que la inflamación crónica disminuye.

Mientras tanto, otro estudio realizado en Suiza reveló que diferentes tipos de enfermedades de las encías podrían predecir el grado de riesgo de sufrir ataques cardíacos, apoplejías y falla cardíaca. Los investigadores hallaron que a menor cantidad de dientes y mayor cantidad de infecciones alrededor de la base de los dientes se aumenta el riesgo de que una persona sufra falla cardíaca o un ataque cardíaco.


  Dr. Claudio A. Sorrentino
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