viernes, 20 de septiembre de 2013

Las enfermedades periodontales, principal causa de halitosis

Recientes estudios ponen de manifiesto que el origen de la halitosis se encuentra en la cavidad bucal, desmintiendo la mayoría de las teorías anteriores que situaban su causa en el estómago, lo que relaciona de manera clara el mal aliento con las enfermedades periodontales. La primera de los tres primeros tipos de halitosis es la genuina o verdadera, cuyo olor puede medirse de manera objetivable. Por su parte, la segunda de ellas, la pseudohalitosis, sobreviene cuando el paciente tiene la percepción de padecerla pero no es objetivable por su odontólogo. En tercer lugar, la halitofobia tiene lugar cuando la queja del paciente por su supuesta halitosis es persistente pero no objetivable.

Según las estadísticas, un 30% de la población adulta padece o ha padecido halitosis genuina en alguna ocasión, lo que supone una prevalencia estimable: de ellos, cerca del 90% de los casos tienen su origen en la misma boca; al mismo tiempo, de estos, el 60% de los casos de halitosis verdadera está asociada a algún tipo de patología periodontal. Dentro de este 60%, se evidencia que entre el espectro de posibles patologías periodontales causantes, la gingivitis y la periodontitis son, con un 30% de los casos cada una, sus causas más probables .

En cuanto a la prevalencia de la halitosis entre varones y mujeres,  no se han observado diferencias notables, aunque son siempre las pacientes del género femenino las que más se preocupan por padecer la enfermedad y, como consecuencia, insisten más en su tratamiento. En la categoría por rango por edades sí se hace patente una mayor prevalencia, ya que el porcentaje de casos aumenta con la edad. Si distinguimos por edades, son los individuos jóvenes los que más se preocupan por este problema, aunque generacionalmente no son el colectivo más afectado por la halitosis.


  Dr. Claudio A. Sorrentino
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miércoles, 11 de septiembre de 2013

Encías: patologías y tratamiento



La cavidad bucal, al ser un ecosistema abierto y dinámico, está expuesta a numerosos factores que regulan su composición microbiana cuando se altera el equilibrio de la boca, lo que da lugar a la posible aparición de las enfermedades por acumulación de bacterias en forma de biofilm dental. El periodonto está constituido por la encía, el ligamento periodontal, el cemento radicular y el hueso alveolar. Estas tres últimas estructuras son internas: no se pueden ver a la inspección porque están dentro de los maxilares. La función del periodonto es adherir el diente a los maxilares. La encía tapiza toda la boca y parte de los dientes; una encía sana presenta un color rosa pálido (salmón o rosa coral) y, aunque existen variaciones de acuerdo con la vascularización y pigmentación, no presenta inflamación ni sangrado
.
Si no logramos eliminar mediante higiene convencional los restos de biofilm dental acumulados sobre los dientes, se puede alcanzar un nivel de complejidad bacteriana en forma cuantitativa y cualitativa, que se vuelve incompatible con la salud bucal. La acumulación y el metabolismo de las bacterias en la boca se consideran causas directas de caries dental, gingivitis, periodontitis, infección periimplantaria y estomatitis.
Esta se manifiesta con encías enrojecidas, inflamadas, sangrado espontáneo, pero sin bolsas periodontales; es un estado reversible, es decir, que cuando realizamos correctas medidas de higiene oral se puede restaurar la salud de las encías.

La periodontitis es una enfermedad inflamatoria degenerativa irreversible causada principalmente por bacterias específicas como P.gingivalis, A. Actionomycetemcomitans o T. Forsythensis que afectan tanto a los tejidos del periodonto como a los tejidos que forman el soporte del diente. La mayoría de periodontitis provienen de una gingivitis mal tratada. Se caracteriza por presentar una alteración significativa del color de las encías en torno a un color rojo intenso amoratado, exudado purulento, mal aliento, movilidad dentaria, supuración, migraciones dentarias, pérdida de hueso, etc. La periodontitis es un proceso irreversible.

Factores de riesgo
Consiste en examinar los riesgos, de modo que estos puedan ser evitados, reducidos y controlados.
-Factores de riesgo genéticos: alteraciones de células fundamentales en la defensa del periodonto, por lo que se reduce la capacidad defensiva de las encías.
-Factores de riesgo ambientales: tabaco, estrés, dieta, etc.
-Factores de riesgo adquirido: enfermedades sistémicas como VIH, diabetes o medicamentos que pueden causar sobrecrecimiento gingival.

Plan de tratamiento
El tratamiento de la enfermedad periodontal comporta 4 fases:
1.Higiene oral: una correcta técnica de cepillado, limpieza interproximal y coadyuvantes en la higiene oral.
2.Tratamiento no quirúrgico: raspado y alisado radicular.
3.Tratamiento quirúrgico: cirugía periodontal e implantes.
4.Fase correctiva: colocación de implantes, prótesis y mejoramiento de aspectos estéticos.

  Dr. Claudio A. Sorrentino
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martes, 27 de agosto de 2013

Gingivitis ulcero necrotizante aguda

La gingivitis necrosante o gingivitis ulcerosa aguda necrosante, también conocida como infección de Vincet o “boca de trinchera”, se considera como una infección gingival oportunista aguda por placa bacteriana.
El conocimiento de esta enfermedad se remonta bastante atrás en el tiempo, es durante la Primera Guerra Mundial, de 1914 a 1918, cuando se extiende el sobrenombre de ‘boca de trinchera’, debido a que los soldados padecían con bastante frecuencia este trastorno durante la contienda debido a la falta de higiene bucal por las duras condiciones a las que se veían sometidos.

Desde la última guerra mundial la enfermedad ha disminuido su incidencia y es una enfermedad relativamente rara, un caso muy poco frecuente que si se da suele describirse en adultos jóvenes menores de 30 años. Actualmente aún así ha requerido la atención de los clínicos porque se presenta con frecuencia en enfermos infectados del VIH.

Entre las posibles causas de esta enfermedad no sólo encontramos una insuficiente higiene oral, sino también otros factores como una incorrecta nutrición, tabaquismo, estrés psicológico, pacientes inmunodeprimidos. Todos estos factores pueden hacer tambalear el equilibrio entre los diferentes microorganismos presentes en la boca, lo que puede producir una sobreabundancia de alguna de las bacterias presentes de manera natural en la cavidad bucal. Como resultado a este desequilibrio, aparece una infección en las encías.
Sintomatología

Sus signos y síntomas son, principalmente, dolor espontáneo bastante constante que va desde leve a moderado dependiendo de las lesiones, encías que presentan una apariencia inflamada y enrojecida, así como un abundante sangrado espontáneo o pronunciada ante cualquier presión o irritación. Además, también es muy probable que el paciente padezca halitosis por el desequilibrio de bacterias bucales, que muestre una película grisácea en las encías y úlceras (tipo cráter) entre los dientes.

El tratamiento de la gingivitis necrosante debe incidir en eliminar la infección, usando antibióticos o antimicóticos si fuera necesario, tratamiento o eliminación de factores predisponentes (restablecer alimentación variada, eliminar tabaco, etc.), así como paliar los síntomas para que el paciente pueda disfrutar cuanto antes de una boca sana. De lo contrario, podría extenderse la infección a otros tejidos colindantes o surgir complicaciones mayores.

Para evitar la gingivitis necrosante, así como otros muchos problemas dentales se debe realizar una higiene bucal adecuada, que incluya cepillado meticuloso de los dientes, limpieza interproximal con sedas y cintas dentales, cepillos interproximales y/o irrigador bucal y enjuagues con un colutorio que incorpore principios activos antisépticos. Igualmente es necesario realizar visitas periódicas al odontólogo para mantener y asegurar el buen estado de los dientes y encías.


  Dr. Claudio A. Sorrentino
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